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martes, octubre 1

Juega


“Aunque sea muy dolorosa y aunque/ sea a veces inmunda, siempre, siempre/ la más honda verdad es la alegría”.
Claudio Rodríguez.

Sé que todo acaba. Que lo nuevo mañana es viejo, que aferrarse es perder y mirar atrás una costumbre de anticuario. Sé que la nostalgia es una mujer fatal vestida de recuerdos con olor a certeza y naftalina, esas certezas que -malditas sean- se te clavan en la espalda como arañas en celo y disfrazan tus dudas de evidencias. Mal asunto.
Memento mori es una frase latina que significa “Recuerda que vas a morir“, recuerda que eres mortal. Memento Mori también significa perder la costumbre de dudar. La costumbre de poner en tela cada cambio que pisas y cada voz que no es la tuya. Porque cada certeza y cada sentencia imagino -sé- que son dos pasos más cerca de las tablas y las sombras.
Se supone que no hay mañana, y sin embargo planificamos cada paso que damos al ritmo de las buenas intenciones y los pagos a plazos. No hay mañana, pero tú envuelves regalos de una navidad en la que no crees y sueltas por anticipado la leña de tres meses en el gimnasio (la matrícula, la bendita matrícula). Septiembre. Septiembre está aquí, a punto de salir del chiquero. Se acaba el tiempo de brillar, de cometer errores y pedir la luna en este estío incandescente.
Roll the dice.
No hace tanto alguien -en una noche en llamas- me enseñó este inmenso poema deBukowskiRoll the dice. Tira los dados. Haz tu apuesta. Juega.
No se me ocurre un mejor comienzo para un año (porque el año, recuerden, comienza en septiembre) incandescente.
Hay que jugar.




viernes, septiembre 27

Cada vez amo más a este tío...

¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.

Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.

Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.

Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.

Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
o a tu novia ó a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.

No seas uno de ellos.
No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.

A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.

No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

Charles Bukowski

Im in love with summer, I love her smile, I love her hair, I love her knees, I love this heart shape birthmark she has on her neck, I love the way she sometimes licks her lips before she talks, I love the sound of her laugh, I love the way she looks when shes sleeping, I love how I hear this song every time I think of her, I love how she makes me feel, like, anything is possible, I dont know, like life is worth it.l

lunes, septiembre 23


viernes, septiembre 20

- ¿Te preparas para otra guerra?

+ Oh, ahora no. 
Ahora estamos en ese dulce periodo en el que todos están de acuerdo en no repetir los recientes horrores. Sin embargo, esta coincidencia colectiva no suele durar. Somos seres inconscientes y estúpidos con mala memoria y un don para la autodestrucción. 

martes, septiembre 17

Verano


Disculpen el retraso.
Estaba aferrado a la barra, pidiendo la última, con las luces encendidas y gritando “Del barco de Chanquete no nos moverán” mientras los puertas me sacaban a rastras del verano.
Qué quieren que les diga. Nunca he encajado demasiado bien esto de que se acabe el verano.
Será que septiembre sabe a copa aguada, a derrota en la prórroga y a beso de despedida. Será que el verano siempre se va con los zapatos en la mano y sin dejar una nota en la mesita de noche. Será lo que sea que será.
Y no es que septiembre no me guste. Es que el verano me gusta demasiado.
Septiembre es como quedar a cenar con una chica justo después de una apasionada relación de varios meses con la que crees que es la mujer de tu vida, una mujer que va siempre en bikini, vive en la playa y está perpetuamente morena y de juerga, bebiendo copas en el bar de la playa y moviendo la cintura al ritmo de Carlinhos Brown.
O de Jimi Hendrix.
Ay.
(Suspiro).
No eres tú, Septiembre. Soy yo.
Septiembre siempre acaba volviendo. Como los supervillanos archienemigos de las películas que, cuando parecen muertos y enterrados, sacan el puño enhiesto de entre la grava en la última escena, sedientos de venganza.
Así es septiembre. Siempre vuelve. Siempre tiene la última palabra. Como Darth Vader, el Joker o tu madre.
Espero que hayan tenido un verano divertido. El mío ha sido intenso, que es como tienen que ser los veranos.
Ha sido un verano inolvidable.
Ojalá hubiera sido interminable.





martes, septiembre 10